Somos un grupo de artistas visuales que hacen uso de una multiplicidad de disciplinas artísticas, partiendo de lo singular que es la pintura tradicional de caballete hasta las manifestaciones contemporáneas como la intervención en espacios públicos.
¿CUAL ES NUESTRA MISIÓN?
Nos enfrentamos ante un panorama en donde difícilmente los ciudadanos tienen la oportunidad de confrontarse con la realización de manifestaciones culturales novedosas de índole artístico, pareciera que la intervención llevada a cabo tiene un tamiz pedagógico porque el público se entusiasmó con dicha acción, no sólo muestra su asombro en la ejecución del proyecto sino que además cuestiona, evalúa o manifiesta su confianza, comprensión y aceptación ante tal eventualidad.
CONTEXTO SELECCIONADO (ESCENA)
La intervención se llevó a cabo un apacible domingo. Progresivamente llegamos al escenario deseado, la caminata fue larga porque en él vano intento de conseguir volar las cometas por escenarios distintos casi desistimos. Llegamos al lugar oportuno donde nos despojamos del temor al fracaso. El Faro de Miraflores fue el centro que cobijó nuestra alegría.
HORA: 2.00 pm a 6.30 pm del Domingo 11 de Diciembre del 2011
La espera del viento fue larga, el sol irradiaba con fuerza los contrastes coloridos de nuestras cometas con el grisáceo panorama de Larcomar.
En nuestro andar de conversaciones escépticas sobre donde se fue el viento, avizoramos los parapentes y su manera pragmática de entenderse con el cielo, descubrimos cómo funcionaba esta mecánica y deducimos la dirección del lugar por donde venía la brisa, eso devolvió a nuestro delirio sensatez. Llegamos al Faro de Miraflores y la función comenzó.
INTERVENCIÓN IN SITU:
Colocamos los cometas en el césped, nos vestimos con los polos previamente diseñados con el membrete del grupo y la gente comenzó a espectar nuestro accionar. Nos distribuimos funciones y cada cual tenía que persuadir al público y manifestarles que esta acción no era la pérdida de un tornillo sino una manifestación artística particular y original. El público quedó convencido cuando el primer cometa se iba elevando, mientras les pedíamos que coloquen unos papelitos con los juegos de su infancia (a manera de tubos) en el pabilo de la cometa: dicho y hecho esto funcionó. Las miradas absortas de las personas observaban como subían sus recuerdos uno tras otro hasta que el cometa desapareció en la niebla transida de la tarde.
Volamos dos cometas más y se suscitó lo mismo, la alegría henchida de nuestros corazones se reflejaba en la transparencia lúdica de la acción. Nuestro proyecto tuvo acogida, hasta por parte de algunos turistas que contribuyeron con nuestra intervención. El ultimo cometa no quería a la eternidad, se esforzaba a pertenecer al presente ya eran casi 800 metros de pabilo, y el público seguía siendo parte de esa onírisis que el Faro legendario nos brindaba pedacitos de luz.
Hasta que tuvo un final feliz, un transeúnte colombiano creó un origami muy particular, escribió un deseo y el papelito subió con una gran velocidad como si la noche nos susurrada al oído: déjame partir, ya no les pertenezco. Por fin cortamos la cuerda y la ternura hasta ahora sigue siendo recurrente.
MAPA RECORRIDO:
En un principio escogimos el Parque Washington pero los vanos intentos hicieron que desistiéramos de dicho espacio. Luego creyendo en la amplitud de la zona del rio Rímac nos ubicamos en e puente Balta: otro acto fallido, al final con la persistencia del grupo atravesamos desde Larcomar con la intentona de que esto funcione y observamos tenazmente que si nos desplazábamos por todo este lugar teníamos que hallar el espacio perfecto, que gracias a la funcionalidad que se transmitía el vuelo de los parapentes nos dirigimos al lugar desde donde ellos partían, pero necesitábamos un lugar emblemático y al final de camino recorrido nos instalamos en el Faro de Miraflores donde encontramos no sólo el entorno deseado para el vuelo de las cometas sino un público dispuesto a colaborar con la ejecución de la actividad.
DINÁMICAS METODOLÓGICAS:
El discurso planificado por el grupo se planteó desde un principio con tácticas y estrategias. Anteriormente partimos de una serie de encuestas a personas de distintos oficios y quehaceres, observando que dichas personas tenían la predisposición a participar en una intervención de este tipo.
Por tratarse de una acción lúdica las personas no increpaban el contenido de la intervención, ellos evocaban a su yo niño que habitaba en su infra consciente agotados por los mecanismos de olvido, además de las contingencias propias de cualquier individuo adaptados a los procesos sistemáticos de una idiosincrasia a la que no tienen otra opción de pertenencia.
POLOS: Los polos o atuendos con los que participamos en la intervención tenían la simplicidad de un estampado en donde se graficaba “No Cometas Olvido”, la palabra cometas fue sustituida por la imagen de un cometa colorido volando por el cielo.
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